
Francisco Javier y Nuria se casaron en Denia. Un paquetito de cigarros a modo de souvenir del evento ha sido consumido hace relativamente poco a varios centenares de kilómetros de la costa alicantina (mi cámara suele pestañear en Burgos) y más de una década después. Espero que la llama siga encendida.

4 comentarios:
Arqueología...
Espero que la llama del amor contribuya a avivar el civismo del convidado a su boda.
Hola. Creo que no. Ese amos seguro que se ha convertido en humo... Un saludo
Pues yo espero que la llama no siga encendida por que puede causar algún incendio.
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