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Las estructuras metálicas del Museo del Evolución Humana tienen un nosequé que lo hacen parecer un botellero. Explotemos el hecho de que en el mundo también se nos podría conocer porque vivimos (y bebemos) en un punto equidistante entre Haro y Roa de Duero.
4 comentarios:
Beati 'burgensi' quibus bibere est vivere.
Me ha dicho Kanchelkis que si no es una "shandy" no está interesado en el tema.
De hecho, seguramente el homo sapiens ya había descubierto el vino y los licores, y pensaría en como almacenarlo.
jajajaja, es verdad ya decía yo que me sonaba de algo la estructura esa.
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